Blefaroplastia

Blefaroplastia: recuperando la juventud en la mirada

La poesía recuerda que los ojos y nuestra mirada son el espejo del alma. Pero las bolsas en los ojos o la caída de los párpados pueden hacernos aparentar más mayores de lo que realmente somos y conferir a nuestra mirada un aspecto triste y cansado que puede estar muy lejos de nuestra personalidad.

Estas antiestéticas características son producto del paso del tiempo. Con los años, la piel de alrededor de los ojos, la más sensible de nuestro rostro, envejece, se vuelve más laxa y tiende a caer.

En los párpados superiores principalmente se produce un exceso de piel que, en algunas ocasiones, viene acompañada de un exceso de grasa en la parte interna del ojo y puede que una ligera protusión de la glándula lagrimal. Y a ello se le asocia el propio envejecimiento de la ceja.

Por su parte, en los párpados inferiores es normal que se produzca un prolapso de grasa, aunque también se asocia un exceso de piel. Además es normal que con el paso de los años haya una caída en los tejidos situados sobre los pómulos, que arrastran con ellos al párpado inferior.

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A este proceso se le puede sumar otro tipo de factores, como el hereditario, el estrés, problemas para conciliar el sueño, piel castigada; lo que hace que, aunque la mayoría de los pacientes que se someten a esta cirugía superan los 35 años, haya pacientes más jóvenes debido a estas características propias.

Para evitar que nuestra mirada refleje a una persona que no somos podemos recurrir a una intervención quirúrgica realizada sobre los párpados, que se denomina blefaroplastia

El objetivo de la blefaroplastia es corregir el exceso de piel y grasa de ambos párpados. Gracias a ella, podemos conseguir una mirada más juvenil, mejorando nuestra imagen y, con ello, nuestra autoestima, aunque es importante tener en cuenta que con ello no solucionamos otros problemas como las patas de gallo y otras arrugas o las cejas caídas. Para estos casos se utilizan otros procedimientos relacionados, como el lifting de cejas, la aplicación de botox (toxina botulínica), o los rellenos.

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El especialista, cuando valore la necesidad de realizar una blefaroplastia, también observará la posición de la ceja y la función del músculo frontal antes de tratar el párpado superior; así como el tercio medio de la cara para el párpado inferior. Por ello, es común que la blefaroplastia se combine con otras operaciones de estética facial en la misma operación, tales como el lifting, el minilifting o la elevación de la cola de la ceja.

La blefaroplastia paso a paso

Esta cirugía se realiza habitualmente con anestesia local y sedación y no requiere ingreso, por lo que el paciente puede volver a casa el mismo día de la operación. El tiempo de la operación variará según su complejidad (número de párpados que haya que operar, la necesidad o no de extraer grasa o corregir la posición del canto externo (cantopexia). Por lo general oscila entre una y dos horas y media.

Preoperatorio: en la primera consulta el cirujano examinará el tipo, cantidad y distribución de la piel, así como la existencia, si la hubiese, de grasa en los párpados y sus rasgos faciales, con la finalidad de armonizar el conjunto de la cara. Antes de la operación, el cirujano le explicará qué resultados puede esperar y las opciones de otros tratamientos de cirugía facial que puedan realizarse en la misma intervención.

Se estudiará todo el historial clínico del paciente para conocer su estado general de salud, prestando especial atención a ciertos problemas como lagrimeo insuficiente, presión arterial alta o enfermedades cardiovasculares o diabetes. Se recomienda que unos días antes no tome medicamentos que contengan ácido acetil salicílico (como Aspirina, Adiro), anticoagulantes orales o vitaminas. A los fumadores también se les recomienda dejar de fumar o, al menos, reducir al máximo el consumo de tabaco.

Cirugía:

  • Blefaroplastia superior. En el caso de los párpados superiores, el problema principal es el exceso de piel (denominado dermatocalasia) por lo que la blefaroplastia superior consiste en eliminar este exceso de piel. Además, si existiera un exceso de grasa localizada también se podría eliminar. Las incisiones se realizan siguiendo los surcos naturales de los párpados. En el caso del párpado superior, en el pliegue cutáneo del mismo. Si la glándula lagrimal se encontrase herniada, se podría resuspender.
  • Blefaroplastia inferior: Se puede realizar de dos formas, cada una de ellas tiene sus indicaciones.
    • Cirugía transconjuntival: la incisión se hace en la parte interna del pápado, por lo que las cicatrices no se ven. Con este abordaje se puede resecar el exceso de grasa que forma las bolsas de los ojos. Si existiese un ligero exceso de piel se podría tratar con otros procedimientos como  un peeling medio, o con láser ablativo.
    • Cirugía transcutánea: esta técnica se utiliza cuando hay un exceso de piel importante en el párpado inferior. Se hace una incisión en la piel, justo debajo de las pestañas (incisión subciliar) que se extiende un poco en una arruga lateral (en las patas de gallo). Desde esta incisión llegamos a las bolsas de grasa y las tratamos, y posteriormente eliminamos la piel sobrante recortándola un poco.

Postoperatorio: Es importante que en las horas siguientes el paciente esté en reposo, con la cabeza alta, evitando movimientos bruscos. También deberá aplicarse compresas frías en la zona para bajar la inflamación y los hematomas que sobre las 48 a 72 horas tienen su máxima expresión, para luego ir desapareciendo. Las molestias pueden ser habituales, pero se pasan siguiendo la medicación, colirios y pomadas que deberá administrarse tal y como su cirujano le indique. Las cicatrices pueden tener un aspecto rosado inicialmente. Progresivamente irán desapareciendo hasta convertirse en una línea clara casi invisible.

Cuidados postoperatorios tras la blefaroplastia

A continuación le ofrecemos una serie de consejos para que su recuperación sea satisfactoria y con las menos molestias posibles:

  • Durante la primera semana intente descansar con la cabeza elevada, evitando girar o ladear la cabeza.
  • En cuanto al maquillaje, podrá utilizar productos hipoalergénicos a partir de la primera semana, aunque si se maquilla con delicadeza podría aplicar el maquillaje en zonas alejadas de la incisión.
  • Si tiene que salir a la calle vaya con gafas de sol que eviten el impacto de los rayos en los párpados.
  • Evite restregarse los ojos.
  • A los pocos días de la operación, su cirujano le recomendará una serie de ejercicios suaves con los párpados que ayudarán a asimilar su nueva situación y a que desaparezcan los hematomas.
  • Después de la primera semana, masajee suavemente las cicatrices con aceite de rosa mosqueta de dentro a fuera y siguiendo la línea de la cicatriz.
  • Dependiendo de las características de su trabajo, podrá reincorporarse a él más o menos pronto. Como término medio, lo habitual es esperar una semana. Sin embargo, si usted necesita lentillas, éstas no las podrá utilizar hasta pasadas dos semanas.
  • Si practica deporte, consulte con su cirujano, pues no se recomiendan deportes o ejercicios bruscos y prolongados hasta pasados unos meses.
  • No falte a las revisiones con el especialista y, ante la más mínima duda, consulte con su cirujano.