Elevación de cejas

Elevación de cejas: tu mirada rejuvenece

Una de las zonas donde primero se empieza a notar el paso de los años es la parte superior de nuestro rostro. Con los años, nuestra piel pierde tersura y elasticidad dando paso a marcas, arrugas, líneas permanentes, que son reflejo de la edad y que nos dan un aspecto envejecido y cansado y triste.

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Uno de los primeros efectos de este síndrome es tanto la aparición de arrugas en frente y entrecejo como la caída de las cejas, aunque en realidad, lo que cae es la parte lateral o ‘cola’ de las mismas, produciéndose en muchos casos una elevación paradójica de la parte medial. Este proceso biológico tiende a dar a nuestros ojos un aspecto más envejecido, pequeño, triste, cansado e, incluso, irritado.

Muchas veces no nos damos cuenta de la importancia en la expresión facial que tienen nuestras cejas, encargadas de enmarcar la zona más representativa, nuestra mirada. Con ellas mostramos desde sorpresa hasta tristeza. Y son ellas las que pueden crear en nuestra mirada efectos ópticos, pudiendo desde endurecer la mirada hasta suavizarla.

Para volver a dar a nuestra mirada un aspecto más juvenil y relajado existen diferentes tratamientos de elevación de cejas. Con esta cirugía el paciente conseguirá tensar la piel de la frente y recolocar las cejas devolviéndolas a su posición adecuada.

Aunque dependerá de las ciscunstancias de cada paciente, es a partir de los 40 años cuando es más común tratar este problema. Es importante entender que, como el resto de los lifting, este tipo de cirugía no detiene los efectos del reloj biológico, pero sí lucha contra las consecuencias del tiempo, ayudando a mejorar sus efectos más visibles.

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Además, este procedimiento suele ir acompañado en la misma operación de otros tratamientos de cirugía estética, o por ejemplo la blefaroplastia, procesos que los cirujanos le aconsejarán según sus necesidades y expectativas. Si sólo se realiza la elevación de cejas, la duración de la operación puede ser desde un cuarto de hora, aunque el tiempo varía dependiendo de la técnica que se utilizará en cada caso y de si el cirujano realiza otros tratamientos estéticos. Sus resultados, si siguen adecuadamente las indicaciones postoperatorias, se encuentran entre los más duraderos en el campo de la cirugía plástica.

Procedimientos para un elevación de cejas

Existen diversos procedimientos de elevación de cejas cuya elección dependerá de cada caso. En la Clínica González & Campos, el doctor Sergio González, especialista en Cirugía Maxilofacial, será el encargado de indicarle cuál es el procedimiento más adecuado a sus necesidades.

A continuación, el doctor González explica cuáles son las técnicas que existen:

  • Elevación supraciliar directa: Este método consiste en elevar la ceja realizando una pequeña incisión en el borde superior de la misma extirpando una pequeña cantidad de piel, con lo que se consigue reposicionarla más arriba. Realizando la incisión y la posterior sutura con delicadeza, apenas se nota la cicatriz y se obtiene un resultado mucho más natural que con otras técnicas.
  • Lifting coronal o tradicional: se realiza haciendo una incisión en el cuero cabelludo en forma de diadema, dejando las cicatrices de las incisiones ocultas bajo el pelo. Mediante esta técnica, el cirujano puede separar la piel del hueso teniendo una visión directa de la musculatura de la zona. Así, puede actuar directamente removiendo cualquier tipo de tejido excesivo, tensa la piel de la frente y recolocar las cejas a su postura natural, trabajando sobre cualquier estructura que las mantenga caídas. Sus mayores problemas son que retrae un poco la línea del pelo y el postoperatorio es algo más difícil, aunque los resultados son muy satisfactorios.
  • Lifting endoscópico: esta técnica está reemplazado a la coronal por ser menos invasiva y tener un postoperatorio más rápido. En este caso se realizan pequeñas incisiones (de unos dos centímetros) en el cuero cabelludo por donde se introducirá el endoscopio y el instrumental necesario para realizar el proceso y visualizar el campo de operación a través de un monitor. Con esta visibilidad, el cirujano trabajará sobre el tejido muscular necesario, removerá los excesos de tejidos y levantará las cejas. La utilización de tecnologías como el endoscopio y el láser hacen que las cicatrices resultantes se curen antes y sean imperceptibles.
  • Lifting temporal: en este caso se practica una incisión a cada lado del cuero cabelludo, en las sienes, ocultas tras el pelo. Son incisiones de entre cuatro a siete centímetros a través de las cuales se accede, por debajo del músculo de la frente, hasta las cejas, tensando los tejidos de la zona y elevándo las ‘colas’ mediante plexias (suturas). En este caso, el postoperatorio es un poco peor que en técnicas como en la técnica de elevación supraciliar directa, pero como recuerda el doctor González, es muy importante seguir las indicaciones del cirujano en todos los postoperatorios para que sean lo menos molestos posibles.

Formas no quirúrgicas de elevación de cejas

Otros procedimientos no quirúrgicos son los conocidos como hilos rusos o tensores, que igualmente realizan un elevación de las cejas, pero con resultados menos duraderos. La gran ventaja de este tipo de técnica es que el postoperatorio es muy cómodo.

Otro sistema que actúa sobre las arrugas es a través de Toxina Botulínica Tipo A, es decir, el conocido Botox, que tiene una duración de unos cinco meses. Esta técnica eleva un poco la cola de la ceja al relajar el músculo orbicular, que está situado inmediatamente por debajo de la ceja y cuya contractura produce su descenso.