Psoriasis

Psoriasis: muchas soluciones para aplacar las placas

La psoriasis se hace visible en la mayoría de los pacientes de una forma parecida: una o más placas que se tornan escamosas en alguna parte del cuerpo. Aunque estas lesiones pueden desaparecer por sí solas, normalmente vuelven a formarse otras que pueden conservar el tamaño inicial o extenderse hasta cubrir grandes zonas del cuerpo. El mayor problema es que se trata de una enfermedad crónica.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria cutánea y ocasionalmente de las articulaciones y se cree que afecta a un 8% de la población. Se caracteriza por la inflamación de la piel de algunas partes del cuerpo, que se cubren de una especie de escamas que surgen, especialmente, en codos, rodillas, parte inferior de la espalda, cuero cabelludo o uñas, aunque su extensión puede llegar a afectar  más zonas corporales. Las lesiones pueden picar, doler y a veces se agrietan y sangran.

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No se conocen totalmente las causas de la psoriasis. Se sabe que existe una predisposición genética, ya que un tercio de los pacientes afectados tienen algún caso de psoriasis en su familia directa. Pero esto no quiere decir que los hijos de una persona afectada tengan que desarrollar la enfermedad. Se ve con más frecuencia que la enfermedad pase de abuelos a nietos que de padres a hijos.

En los pacientes con psoriasis, el sistema inmunológico de alguna manera reacciona en exceso, lo que acelera la multiplicación  de las células de la piel. Normalmente, el proceso de recambio celular de la epidermis es de 28 a 30 días, pero en las personas con psoriasis las células de la piel tardan tan solo unos cuatro días en completar el ciclo, lo que genera un engrosamiento de la piel y  acumulación de células muertas en la capa córnea, que se manifiesta en forma de placas cubiertas de escamas blanquecinas que se descaman de forma muy notoria. Aunque puede aparecer a cualquier edad, entre los 15 a los 35 años es la franja etaria donde más casos nuevos se observan.

“Se sabe que sus síntomas se agravan con factores como la obesidad o el consumo de alcohol”, explica la dermatóloga Minia Campos Domínguez, de la Clínica González & Campos.

También pueden ser desencadenantes de la misma una serie de factores externos, tales como “el estrés psicológico, cambios hormonales, traumatismos y algunas infecciones, como la amigdalitis bacteriana”, comenta esta especialista.

Para los pacientes, esta enfermedad puede llegar a suponer no sólo problemas de carácter físico, como los problemas motrices; si no también en su autoestima cuando las placas son visibles.

La psoriasis puede presentar diferentes cuadros clínicos que pueden darse aisladas o combinadas en una misma persona. Igualmente, también hay diferentes grados de intensidad. El tipo  más común de esta enfermedad es la psoriasis en placas o vulgar (lesiones rojas de varios centímetros, cubiertas de escamas plateadas en las zonas típicas de psoriasis previamente mencionadas); y diferentes tipos de psoriasis restringidos a determinadas  zonas del cuerpo (facial–aunque es poco frecuente-; palmoplantar –que puede producir incluso problemas laborales o de movilidad-; del cuero cabelludo). Se denomina psoriasis invertida a la localizada en los pliegues cutáneos tales como axilas o ingles –un tipo de esta enfermedad muy molesta. Las formas más graves son la pustulosa y la  eritrodérmica (cuando afecta a casi toda la superficie cutánea).

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Por otra parte, la artritis psoriásica es una forma de inflamación crónica de las articulaciones que se caracteriza por la hinchazón y dolor de las articulaciones, principalmente dedos de manos y pies, muñecas, rodillas y  zona lumbar. Entre el 10%  y el 30% de las personas que tienen psoriasis desarrollan artritis y esta puede manifestarse en cualquier momento, aunque su aparición es más probable entre los 30 y los 50 años. Aunque es imposible saber qué paciente va a desarrollar artritis, parece que tienen más posibilidades aquellos casos más graves de psoriasis y aquellos con afectación ungueal o de cuero cabelludo.

Tratamiento de la psoriasis

Desgraciadamente, a día de hoy no existe un tratamiento curativo para esta enfermedad. Sin embargo, dependiendo del tipo de paciente y de psoriasis que presente, existen medicamentos capaces de mejorar considerablemente sus síntomas e, incluso, de mantenerlos controlados. Tal y como explica Minia Campos, de menor a mayor ‘intensidad’ tendríamos:

  • Tratamientos tópicos: son todos aquellos productos como cremas, lociones, pomadas, etc., que se aplican en las zonas afectadas. Su objetivo es disminuir la inflamación que produce la enfermedad y normalizar la reproducción celular excesiva. Suelen ser los medicamentos de inicio para este tipo de pacientes.
  • Fototerapia: se trata de exponer la piel a la luz ultravioleta (fototerapia) o a una combinación de luz ultravioleta y fármacos (fotoquimioterapia); todo ello bajo supervisión médica. Hay una larga experiencia que demuestra que la exposición a la luz es beneficiosa para estos pacientes.
  • Tratamientos sistémicos: este tipo de medicamentos se pueden administrar de forma oral o inyectada. Este tratamiento se reserva para los casos más graves y extensos de psoriasis, ya que actúan desde el interior del cuerpo, al revés que los anteriores descritos. En este apartado encontramos la ciclosporina,  el metotrexato y los retinoides orales.
  • Tratamientos biológicos (subcutáneos o intravenosos según el caso): estos medicamentos (etanercept, infliximab, adalimumab,  ustekinumab) han supuesto una revolución en el tratamiento de la psoriasis, ya que se dirigen frente a dianas muy específicas en la patogenia de la enfermedad. La desventaja es la administración inyectada y el precio.

Preguntas frecuentes

La dermatóloga Minia Campos contesta  algunas de las cuestiones que más suelen preocupar tanto a los pacientes afectados por psoriasis como a sus allegados:

  • ¿Es una enfermedad contagiosa? No en absoluto. Es importante que lo sepa el mayor número posible de personas para reducir la estigmatización de estos pacientes.
  • ¿Qué empeora la psoriasis?  El estrés, el tiempo frío y algunas infecciones. Las lesiones tienden a salir en las zonas de roce o traumatismos de repetición, como los codos y rodillas.
  • ¿Empeora la psoriasis con el paso del tiempo? La evolución es incierta y muy diferente en cada persona.
  • ¿Hay mayor riesgo de infecciones en la piel en las personas afectadas con psoriasis? El riesgo de infecciones secundarias puede aumentar con el rascado vigoroso, ya que raspa la piel y lo abre a la invasión bacteriana.
  • ¿Desarrollaré artritis psoriásica si tengo psoriasis? No tiene por qué ser así. Menos del 30% de las personas que tienen psoriasis desarrollan artritis psoriásica.