Rinoplastia

Rinoplastia: cuestión de belleza…

La nariz es un elemento vital de nuestro ser. Es parte de nuestro sistema respiratorio, es un órgano sensorial y, además, su importancia estética es indudable, ya que es parte central de nuestro rostro y lo más representativo de nuestra cara tras los ojos. Pero la forma de la nariz con la que nacemos, una contusión o una cirugía previa puede llevar a romper la armonía estética facial y afectar a nuestra autoestima.

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Para ello, la rinoplastia, es decir, la cirugía de la nariz, es el método “ideal, más común y demandado para cambiar el aspecto de este órgano respecto a las facciones de la cara”, explica el doctor Sergio González, especialista en Cirugía Maxilofacial de la Clínica González & Campos. Así, gracias a esta operación, el paciente puede ver modificado:

  • El tamaño de su nariz (demasiado grande o pequeña) en comparación con sus rasgos faciales.
  • El perfil de la nariz, quitando, por ejemplo la giba nasal (joroba en el dorso) o depresiones.
  • Nariz con orificios nasales demasiado grandes o pequeños.
  • Nariz desviada.
  • Punta de la nariz caída, o muy grande o excesivamente pequeña.
  • Nariz que quedó asimétrica por una lesión.
  • Ángulos de la nariz inapropiados.

... y de salud

Todos los especialistas coinciden en que la rinoplastia no sólo mejora la parte estética de la nariz, sino que normalmente la operación va aparejada a sus beneficios funcionales, es decir, a la mejoría en la función respiratoria. Es más, “nunca puede descuidarse el aspecto funcional de una rinoplastia, ni siquiera en las que se realizan por motivos exclusivamente estéticos”, afirma el doctor González. “En este tipo de intervenciones lo que buscamos los cirujanos es corregir, si existe, una dificultad respiratoria mientras conseguimos una mejora estética”, explica.

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En estos casos, algunas de los problemas más comunes que se suelen reparar son:

  • Evitar problemas de obstrucción nasal producidos por alteraciones en los cornetes nasales, estructuras situadas en las partes laterales de las fosas nasales encargadas de filtrar el aire que se encuentra en el interior de la nariz. Para tratar la hipertrofia de cornetes se realiza la turbinoplastia, que reduce el tamaño del cornete, generalmente el inferior, y corrige la obstrucción nasal.
  • Corregir desviaciones del tabique nasal, cirugía que recibe el nombre de septoplastia. En estos casos, se consigue corregir la obstrucción nasal producto de un tabique nasal deformado, así como es necesario para aquellas personas que sufren sangrados nasales incontrolables o que tienen una perforación nasal. Es necesario saber que, en determinados casos, esta cirugía y la de cornetes nasales son procedimientos que se realizan conjuntamente, ya que la mayoría de las veces existe otra condición asociada a la desviación del tabique.
  • De agotar los tratamientos médicos indicados, la rinoplastia también se puede aplicar a pacientes de rinosinusitis crónica, con la cirugía endoscópica funcional. Esta enfermedad que se manifiesta en forma de obstrucción nasal, congestión, inflamación, infección, dolor, etc., durante al menos 12 semanas o cuatro periodos de rinosinusitis aguda al año que duren más de 10 días cada uno.
  • La rinoplastia también puede solucionar problemas de ronquidos cuando éstos son producto de insuficiencias respiratorias nasales.

La rinoplastia paso a paso

La rinoplastia es una cirugía cada vez más común y segura, pero para realizarla el paciente ha de tener la edad suficiente en la que ya se ha desarrollado físicamente. Además, es importante estar seguro de qué se quiere, ser realista en cuanto a los resultados del cambio de aspecto y desear dicha transformación por uno mismo.

El doctor González es el especialista en rinoplastia en la clínica madrileña González & Campos. Será el encargado de evaluar su caso y resolverátodas las dudas, explicándoles los riesgos, la operación, lo que puede esperar y todo aquello que necesite saber para el antes y después de la operación.

En cuanto a la cirugía en sí, es importante saber que el procedimiento dependerá  de cada caso y de los cambios que los cirujanos vayan a realizar de acuerdo con los deseos del paciente.

1. Anestesia

La rinoplastia es un procedimiento que se realiza bajo anestesia general o bajo anestesia local y sedación, todo ello depende tanto de la complejidad de la cirugía como de la actitud del paciente frente a la operación.

2.Técnica abierta o cerrada

La rinoplastia abierta es aquella en la que el médico realiza una pequeña incisión en la base de la nariz, esto es en la columela, que es la parte de piel que separa los orificios nasales. Gracias a ella el especialista realiza la operación con mejor visualización de las estructuras. La cicatriz resultante es prácticamente imperceptible y, además, permite obtener mejores resultados, por lo que es la mejor técnica para  narices difíciles.

Por su parte, la cirugía que se realiza dentro de las fosas nasales es la que llamamos rinoplastia cerrada. En este caso, las incisiones quedan ocultas y desde ahí se trabajan el hueso y los cartílagos, además, no deja marca visible.

Aunque a simple vista, la última modalidad parece la más aconsejable, se sigue procediendo más con la técnica abierta. ¿Por qué? Dos son las causas principales: la mayor facilidad que el cirujano tiene para actuar sin obstáculos, viendo directamente la zona de operación, algo importante si, en segundo lugar, la cirugía requerida es complicada.

3. Sutura de la incisión

Cuando se ha esculpido la nariz con la forma deseada, se suturan las incisiones buscando que la cicatriz sea imperceptible.

4. Los resultados

El procedimiento termina con la colocación de una férula de plástico, metal o escayola para proteger la nariz durante los primeros días, y, en ocasiones, un taponamiento nasal que reduce el sangrado y fija el tejido interno.

La anestesia utilizada también varía el post-operatorio. En el caso de la anestesia local, una vez terminada la operación el paciente puede abandonar la clínica; sin embargo, si es general puede pasar hasta un día ingresado.

Los huesos de la nariz se soldarán rápido, pero hay que tener en cuenta las recomendaciones del especialista, como por ejemplo guardar un cierto reposo relativo, por lo que algunos deportes no se podrán practicar durante unas semanas, o aplicaciones en frío durante las primeras 24 horas.

Por supuesto, hay una serie de controles. El primero se efectúa a los tres o cuatro días de la intervención, en ella se revisa el vendaje si existe. Los puntos se retiran a la semana.

Una de las preguntas más frecuentes para los pacientes versan sobre las molestias o dolor tras esta operación de nariz. “Aunque es ligeramente molesta, la rinoplastia no duele si se adecua la técnica anestésica a las características de cada paciente y se ajusta correctamente la  medicación postoperatoria”, indica el doctor González.

Además, este especialista asegura: “Dependiendo de las características de cada persona, no sólo por el tipo de nariz y la rinoplastia realizada, sino porque no todo el mundo es igual de exigente con sus necesidades de imagen, un paciente podrá volver antes o después a tener una plena vida social. El principal condicionante que perciben los pacientes suele ser la presencia de moratones, pero con el maquillaje adecuado este es un problema que se puede paliar y permite hacer una vida relativamente normal pronto”, afirma.

Nada comparable con sentirse bien consigo misma tanto en estética como en salud.